La conversación sobre tecnología educativa

Contra el ciberacoso, tecnología

Contra el ciberacoso, tecnología

Es una suerte de horror secreto. Un chico o alguna niña de pronto comienzan a mostrar conductas irregulares como dejar de comer, ataques de ira y otros problemas como la baja en calificaciones o el miedo de ir a la escuela. El acoso escolar ha sido una realidad permanente e inaceptable de la vida de millones de niños y jóvenes pero desgraciadamente la expansión de las tecnologías de información a niños y adolescentes, el acoso se extiende mucho más allá de las aulas escolares y convertirse eun calvario peligroso de amenazas y burlas que puede extenderse las 24 horas del día.

 

Pocos datos existen sobre la prevalencia del ciberacoso en México. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) realizó en 2015 el Módulo sobre Ciberacoso, una encuesta en más de 90 mil hogares preguntando sobre incidentes de acoso en redes. Esta encuesta mostró que en el grupo de edades de 12 hasta los 19 años el 25% de los hombres y el 28% de las mujeres han sufrido por lo menos alguna situación de ciberacoso, es decir, alrededor de la mitad de jóvenes en el país han pasado por algún tipo de acoso.

 

Los tipos de acoso más frecuentes, de acuerdo con el Inegi son la recepción de correo electrónico infectado (22%), llamadas telefónicas amenazantes (13.9%) y recibir imágenes o videos ofensivos (13.6%). En cuanto a su distribución geográfica, la distribución de este delito oscila entre poco más del 15% en Chihuahua hasta el 32% en Aguascalientes.

 

¿Qué se puede hacer para combatir este problema? En el caso de menores y jóvenes, es fundamental el apoyo de la familia, quien debe darle a la persona afectada el apoyo emocional suficiente para que no sientan vulnerada su integridad emocional por los ataques y puedan solicitar ayuda en caso de sufrir un incidente de acoso. De acuerdo con la Secretaría de Seguridad Pública de la Ciudad de México, una víctima no debe responder al envío de mensajes ofensivos y proceder al bloqueo de las direcciones o usernames desde donde se envía este contenido además de reportarlo con autoridades como la Policía Cibernetica perteneciente a la Policía Federal.

 

Debido a que el ciberacoso es un fenómeno que sucede con más frecuencia en los confines de las redes sociales, éstas suelen ser la trinchera para el combate del ciberacoso escolar. Sin embargo, existen algunas aplicaciones que dificultan estas agresiones como la app móvil ReThink creada por una adolescente llamada Trisha Prabhu, quien se decidió por un enfoque basado en detener el ciberacoso desde el teléfono celular del agresor, reemplazando el teclado virtual del smartphone o de la tablet con otro que detecta el uso de palabras agresivas, enviando mensajes al potencial agresor para que reconsidere el mensaje a enviar.

 

Para los encargados de las áreas de tecnologías de información en centros educativos existe una solución llamada STOPit que consiste en un sistema digital para la recepción y gestión de denuncias sobre ciberacoso. A su vez los estudiantes disponen de una app en sus dispositivos móviles que les permiten reportar en forma anónima e incluso conversar con alguna persona de las áreas disciplinarias en la institución educativa para aportar información útil para sancionar al infractor.

 

Para los estudiantes más jóvenes es posible habilitar herramientas como Net Nanny, que se convierte en una serie de guardián del niño, impidiéndole el uso de aplicaciones o la visita de sitios web. Hay que mencionar que las plataformas de cómputo como MacOS, Windows, así como el sistema operativo móvil iOS. En el caso de los dispositivos con el sistema Android, la empresa Google recurrió a una estrategia diferente que implica la descarga y activación de una app llamada Family Link, que permite crear controles de uso y acceso a contenido.

 

Sin embargo, tal como sucede en la seguridad digital. La mejor forma de afrontar el ciberacoso va más allá de descargar una aplicación, implica el diálogo y la participación activa de padres, maestros y alumnos para contener y combatir efectivamente este problema.