La conversación sobre tecnología educativa

Impacto de los MOOCs en la educación

Impacto de los MOOCs en la educación

Las nuevas tecnologías avanzan todos los días y no ha sido una sorpresa que los MOOC se estén convertido en un fenómeno mundial. Desde que en 2010 Sebastian Thrun de la Universidad de Stanford creó con otros dos colegas una plataforma de cursos online gratuitos (Udacity), muchas personas y entidades los han utilizado en diversos enfoques, desde la creación de cursos educativos accesibles y gratuitos, hasta convertirlos en una nueva herramienta de marketing para promocionar ofertas educativas, previendo el déficit de matrículas que cada vez es más alto. Más que una innovación disruptiva, ¿Los MOOC funcionan solo como elemento de marketing o en realidad permiten que las instituciones los utilicen como herramientas u opciones tecnológicas para la educación sin que esto se convierta en una amenaza que minimice sus ingresos?

 

Por: Gilda Estela Eugenia Salazar López y Nykolas Bernal Henao.

 

Existe un debate con opiniones divididas en el mundo respecto de los usos y atributos de los MOOC o Massive Online Open Courses (Cursos masivos y abiertos en línea). Muchos expertos defienden la idea de que los MOOC están revolucionando la manera de aprender en línea, que permiten la globalización y el libre acceso a la educación, una oportunidad excelente para formarse gratuitamente con la guía de profesores de alto nivel y con la posibilidad de tener un acceso libre a cientos de contenidos, en donde las personas pueden validar lo que aprenden de forma autodidacta.

 

Por otra parte hay quienes sostienen que los MOOC sólo sirven para la promoción y captación de estudiantes, que son un abre bocas para convencer a las personas de estudiar y de esta forma conseguir llenar los espacios en la universidades.

 

Por último, hay quienes afirman que son una amenaza para las instituciones que ofrecen ofertas por debajo de la calidad de lo que un MOOC puede otorgar en términos de consistencia y sostenibilidad de programas educativos.

 

Pero ¿qué son los MOOC?

Se trata de elementos u objetos multimedia a través de los cuales docentes, expertos y público en general pueden compartir sus conocimientos de forma gratuita en la red. Algunos los han catalogado como una evolución en las herramientas que se utilizan para la educación. El primer curso en línea que recibió el apelativo de MOOC fue Connectivism and Connective Knowledge organizado por George Siemens y Stephen Downes en la Universidad of Manitoba (Canadá) en agosto de 2008, pero el término fue acuñado por Dave Cormier y Bryan Alexander. Su definición es reciente y todavía persisten dudas sobre su significado concreto.

 

 

Actualmente, gracias a la evolución acelerada de la tecnología, sólo basta con una conexión a Internet, disponer de tiempo suficiente y muchas ganas de aprender para realizar alguno de los cientos de miles de cursos gratuitos disponibles en la red. Sin embargo, como cualquier persona tiene la posibilidad de compartir información, es difícil encontrar material realmente bueno. Así como existen ventajas del uso de los MOOC, también existen serias desventajas.

 

Ventajas: Tienen potencial para ayudar a la formación universitaria y la capacidad de juntar ideas y personas con intereses parecidos. Son masivos y pueden llegar a gran cantidad de personas respecto de la cátedra tradicional presencial, además son formas innovadoras para vincular conceptos con elementos kinestésicos y no tienen ningún costo.

 

Desventajas: El modelo de estos cursos es conductista, porque el conocimiento se transmite unidireccionalmente. Salvo que una institución muy seria los desarrolle, no hay garantía de que la información esté respaldada. No existen hasta el momento certificaciones válidas o títulos avalados en esta forma de educación. Hay instituciones que los utilizan solo como gancho para conseguir datos, llenar matrícula y muchas de ellas están empezando a cobrarlos.

 

Tendencias de uso y abuso

 

Los MOOC se han hecho populares gracias a iniciativas promovidas por Stanford, Harvard, o el MIT y en Latinoamérica por universidades como la Católica de Perú, Los Andes de Colombia y la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México) ya que cuentan con excelentes docentes, buenos contenidos y, por supuesto, con un enorme prestigio. La gigante convocatoria de estas universidades atrae a millones de usuarios de todo el mundo que están felices por participar en una formación que por supuesto, en muchos de los casos no pueden pagar.

 

Además atender a esta cantidad de usuarios no supone ningún problema para la infraestructura con la que cuentan estas instituciones, por el contrario y en teoría, el supuesto es que se aprovechan mejor los conocimientos de los maestros y el bagaje con el que cuentan, sin mencionar el peso que representa cada institución en la vida social. Ahora bien, es de conocimiento general que estos cursos se están convirtiendo simplemente en herramientas de marketing, permitiendo a las universidades agrandar su matrícula y obtener usuarios en más países.

 

“De hecho, se ha comprobado que una vez diseñadas las plataformas y una masa crítica de usuarios, lo siguiente que se ha buscado es crear modelos de negocio que hagan sostenibles los MOOC. Por supuesto, esto supone una gran oportunidad para las Universidades teniendo en cuenta la necesidad creciente de autofinanciación por la disminución de la financiación pública”, dice Albert Sangrá, Director del Elearn Center de la Universitat Oberta de Catalunya en una entrevista para América Learning Media.

 

Como comunicóloga educativa, considero que facilitar espacios donde la gente pueda crecer a partir de la construcción de conocimiento es una meta que debemos tener todos, si eso, además, supone democratizar y garantizar la educación en nuestros países. Los MOOC se han convertido en herramientas basadas en el e-learning donde podemos solventar de manera ágil y de forma sencilla la ignorancia y el analfabetismo que tiene nuestro país.

 

No obstante, hablando desde el punto de vista formativo, creo que los MOOCS no aportan un aprendizaje significativo porque reducen al estudiante en un simple consumidor de información, limitándole la posibilidad de interacción, de praxis, de colaboración con docentes y otros estudiantes. Además porque la comprobación de la asimilación de conceptos mediante evaluaciones no se puede realizar. Igualmente, desde una perspectiva de negocio, los MOOC ayudan al auge y crecimiento del e-learning como medio que lo hace posible, ampliando la oferta de contenidos donde mucha gente puede verse beneficiada, pero hay que esperar para ver cómo evoluciona y madura la tendencia. Tampoco se debe perder de vista la deserción que se genera como en cualquier lugar de estudio bien sea físico, electrónico o mixto. Las estadísticas apuntan a una baja sustancial en el uso de estos cursos masivos.

 

 

Conclusiones

Los MOOC deben entenderse como objetos digitales donde se pueden descubrir y valorar nuevas formas de enseñanza y aprendizaje. Es importante apreciarlos como herramientas que coadyuvan a compartir información valiosa. Sin embargo, no son el futuro de la educación. Son elementos que sirven para entablar comunicación con otras personas en términos de capacitación y son excelentes para indagar e investigar sobre infinidad de temas.

 

Como estos cursos son abiertos, la concepción del diseño instruccional no es estricta. Esto ocasiona que desde muchas perspectivas no sea una herramienta precisa que fije una estructura de aprendizaje. Por esta razón es importante que su diseño y construcción, atienda una metodología y por supuesto la falta de evaluación comprobable los deja como simples objetos de información.