La conversación sobre tecnología educativa

¿Números con las manos?

¿Números con las manos?

Las matemáticas son el tradicional coco de los niños… y de los países. Con el método constructivista se creó una nueva forma de enseñanza y aprendizaje de esta materia.

 

El pensamiento lógico, aparejado con las matemáticas, es clave para que los niños puedan desenvolverse en un mundo donde competirán con personas de todo el planeta y, probablemente, con entidades de inteligencia artificial.

 

Los datos de la última edición del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos, conocida popularmente como prueba PISA, muestran que en matemáticas el promedio mexicano es de 408 puntos. Este promedio es inferior al de todos los países de Europa, América del Norte e incluso regiones de Latinoamérica, como Argentina (456 puntos), Chile (423 puntos) y Uruguay (418 puntos).

 

Una de las razones para este rendimiento deficiente está en el procedimiento para transmisión del conocimiento en matemáticas, según Almedra Carrillo, directora del instituto Mad Science en México, entidad que organiza eventos para la difusión de la ciencia.

“Durante el nivel preescolar los niños aprenden con la experiencia de los sentidos: cantan, dibujan, hacen esculturas. Cuando comienza la primaria el niño es separado de toda esta forma de construir el conocimiento; es reemplazado por un pupitre y un pizarrón donde el profesor imparte su conocimiento en forma abstracta. Este choque suele desalentar al niño”, señaló.

 

El instituto inició la década pasada una investigación para el aprendizaje de las matemáticas usando un enfoque constructivista. “Olivia Caballero, una de nuestras colaboradoras en Mad Science México realizó una investigación en nuevas formas de enseñanza y aprendizaje de las matemáticas” señaló Almendra Carrillo.

 

Luego de explorar algunas alternativas, decidieron crear un método propio llamado Construmáticas, que aprovecha el uso de los sentidos para enseñar matemáticas usando bloques de plástico.

 

El enfoque de Construmáticas está basado en la escuela constructivista, “deseamos que los estudiantes comprendan el funcionamiento de los mecanismos detrás de las matemáticas con la vista y el tacto”, dijo Almendra. A su vez, el kit consta de 61 piezas de plástico y un juego de tapetes con el que el estudiante aprende en alrededor de 20 horas conceptos que van de los números hasta las operaciones con fracciones. Para Juan Gaytán, uno de sus instructores, el proceso comienza construyendo el concepto de número, después a decenas, centenas y luego hacer operaciones con ellas, “Construmáticas aprovecha la percepción visual y táctil como herramientas para la comprensión y trabajo con conceptos matemáticos”.

 

El sistema, lanzado en el ciclo escolar de 2008, ha sido usado en escuelas de educación básica los estados de Tabasco, Jalisco, Veracruz y en delegaciones capitalinas como Cuauhtémoc, Gustavo A. Madero e Iztapalapa. “El módulo tiene una duración de veinte horas para los alumnos, pero los profesores reciben hasta sesenta horas de capacitación para conocer este sistema de enseñanza de matemáticas y aplicarlo”, dijo Juan Gaytán. Sin embargo la experiencia de aprendizaje de Construmáticas no se limita a los jóvenes, según Almendra Carrillo “este sistema puede ayudar a los adultos en la comprensión integral de las matemáticas e incluso en quienes están perdiendo sus facultades de comprensión matemática”.

 

Pero, ¿qué tan efectivo es este sistema? De acuerdo con Almendra Carrillo, los alumnos que lo han usado, han mejorado en el desempeño en las pruebas del Plan Nacional para la Evaluación de los Aprendizajes (Planea), “los niños no sólo aprenden conceptos de matemáticas, también se dan cuenta que el pensamiento abstracto no es aburrido y que puede ser comprendido fácilmente”.