La conversación sobre tecnología educativa

Realidad aumentada en la educación: una promesa de 360 grados

Realidad aumentada en la educación: una promesa de 360 grados

San Francisco, California.- En julio de 2016 el estudio Niantic lanzó un videojuego de realidad aumentada para teléfonos móviles llamado Pokémon Go. Apenas un mes después el juego habría rebasado los 100 millones de veces convirtiéndolo en uno de los videojuegos más populares de la historia. Parte de su atractivo radicaba en la capacidad de encontrar pokebolas en el mundo real gracias al uso de tecnologías ahora presentes en cada teléfono celular: la pantalla de alta definición, la cámara de video y el sensor del sistema de posicionamiento global (GPS).

La realidad aumentada, es decir, la capacidad de agregar información a las imágenes recibidas por los ojos es una idea increíblemente antigua. El escritor americano L. Frank Baum, autor de El Mago de Oz, publicó en 1901 un cuento titulado The Master Key, donde describía un juego de gafas llamado Character Marker que servían para identificar a las personas buenas y separarlas de las malas y las tontas.

En este siglo, la empresa Google lanzó en 2013 un dispositivo llamado Google Glass, un juego de lentes que proyectaban información frente a los ojos. Dos años más tarde el proyecto fue cancelado sin mayor explicación por parte del gigante californiano pero al año siguiente, con el lanzamiento de Pokémon Go, volvieron las esperanzas de que la realidad aumentada pudiera, ahora sí, convertirse en una herramienta útil para actividades como la educación.

El teléfono celular se ha convertido en el eje de la nueva popularidad de los sistemas de realidad virtual, a decir de Brian Vellmure, socio de Ignite, el programa de soluciones visionarias de la empresa de software de gestión de relaciones con clientes Salesforce, “la creciente potencia de cómputo de los teléfonos celulares, así como los complejos sensores que incorporan permiten que estos dispositivos puedan procesar y mostrar capas más ricas de datos”.

Por tal motivo la empresa Apple lanzó este junio un marco de programación (API) llamado AR Kit, que permite a los desarrolladores crear aplicaciones de realidad aumentada, al tiempo que Google lanzó una API similar llamada ARCore. Para el ejecutivo de Salesforce, quien habló durante una conferencia en el evento Salesforce Dreamforce realizada a inicios de noviembre, el problema mayor en la adopción de esta tecnología tiene que ver con la manera en que se conciben las aplicaciones, “pensamos primero en la tecnología y después pensamos en la experiencia de uso”, señaló el ejecutivo de Ignite.

Quizá por esta razón, las aplicaciones educativas que usan realidad aumentada aún no alcanzan la popularidad necesaria. Sin embargo, esto parece estar cambiando con aplicaciones como Photomat, que por medio de la cámara del celular permite resolver ecuaciones algebraicas. Otra aplicación de realidad aumentada que tiene cierta popularidad es Sky Map, originalmente desarrollado por Google como un planetario virtual que permite mirar las constelaciones a través de un teléfono con sistema operativo Android.

Por su parte las empresas están aprovechando las capacidades de la realidad aumentada para capacitar a sus empleados. El caso más reciente es Walmart, la cadena de supermercados que este otoño comenzó a usar esta tecnología para la capacitación de los empleados, “la empresa usa simuladores para capacitar al personal temporal sobre cómo actuar durante las ventas del tumultuoso viernes negro, horas después de la cena de Acción de Gracias”, señaló el ejecutivo de Salesforce, quien agregó que esta tecnología permite mejorar la productividad, “la realidad aumentada abre las puertas para procesos de capacitación integrales donde el mundo real se convertirá en un salón de clases” dijo Vellmure.