La conversación sobre tecnología educativa

Robots, educación en construcción

Robots, educación en construcción

Llegaron las vacaciones y los robots son tema de varios cursos de verano que buscan acercar a jóvenes y niños al diseño, construcción y programación. Conoce los beneficios.

Curiosamente los cursos de robótica recuperan ideas educativas que tienen milenios de existencia. En el siglo III antes de Cristo el político romano Apio Claudio acuñó una frase que decía faber est suae quisque fortunae, es decir, cada hombre es artífice de su destino. Esta frase daría origen a la idea del homo faber, es decir, que la naturaleza del ser humano se expresa en el momento de hacer cosas.

En 1907 el filósofo Henri Bergson publicó un libro titulado L’Évolution créatric, donde postuló que buena parte de la inteligencia radicaba en la facultad para crear objetos y herramientas. Esta idea influiría en uno de los pedagogos más importantes del siglo pasado: Jean Piaget.

Piaget propuso que la interacción práctica con el mundo era una de las mejores maneras de crear conocimiento. Bajo el manto de su influencia nació el constructivismo, teoría educativa que propone usar las manos para construir objetos que a su vez pueden ayudar al alumno a desarrollar su conocimiento.

Esta teoría fundamenta la existencia de métodos educativos como Construmáticas y LEGO Serious Play. “Así el uso de las manos permite a los estudiantes palpar el conocimiento”, dijo Almendra Carrillo, directora del Instituto Mad Science y responsable del método Construmáticas que usa bloques de plástico para enseñarle a niños y jóvenes conceptos matemáticos, “en preescolar, los niños juegan con objetos pero al llegar a primaria los sientan en un salón y una persona se pone a llenarles de conceptos la cabeza. Es una transición demasiado violenta”.

Algunos estudios han buscado entender los beneficios de la robótica en la educación infantil. Uno de ellos, realizado en el departamento de desarrollo infantil en la Universidad de Tufts a inicios de la década pasada halló que la incorporación de actividades relacionadas con el diseño y construcción de robots ayudaba a los niños a mejorar cuatro aspectos:

  1. Aprendizaje por medio del diseño de objetos que se comparten en una comunidad
  2. Uso de objetos concretos para construir y explorar el mundo.
  3. Identificar ideas poderosas que son relevantes en el nivel personal.
  4. Ponen de relevancia la autorreflexión como parte del proceso de aprendizaje.

Es difícil ponderar con precisión la eficacia de las herramientas de la robótica en la educación de los niños y jóvenes, pero en 2015 un estudio realizado por académicos en la Nanyang Technological University encontró que entre los beneficios de incorporar cursos, talleres u otras actividades relacionadas con la robótica podían mejorar entre los niños la comprensión de los procesos de la ciencia, de la construcción del pensamiento matemático y en general cierta mejoría en su desempeño académico.

El interés de la robótica en los niños hizo que México fuera sede en 2012 de la RoboCup, el torneo de robótica más importante del mundo aunque el desempeño de los equipos mexicanos aún es modesto: en la pasada RoboCup 2016 realizada en Leipzig, Alemania, los equipos mexicanos cosecharon 6 de las 195 preseas otorgadas en las diversas categorías.